Mobiliario Comercial: Ajustar el espacio

De   20 febrero, 2013

¡Me gusta esta mesa de caoba!, se parece a la que tengo yo en casa.

Prendas rebosando de una estanteria. Mobiliario Comercial mal ajustado.Este tipo de afirmaciones no debería escucharse en relación al mobiliario en una tienda de, por ejemplo, golosinas. El mobiliario comercial cumple una función en el establecimiento diferente a la que cumplen los muebles de casa, y debería estar adaptado a dicha función. Sin embargo, la exclamación que encabeza esta entrada es un caso real. Este tipo de situaciones se producen cada vez más debido, en algunos casos a simple dejadez por parte de los empresarios, en muchos casos por una falsa impresión de ahorro y en la mayoría de los casos por falta de experiencia. La elección adecuada de los muebles para el comercio representa uno de los pilares en los que se basa el éxito del mismo. Es por ello que el asesoramiento de un experto puede resultar fundamental en el comienzo de un nuevo proyecto comercial, ya que son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de elegir el mobiliario correcto para obtener un ambiente positivo y una funcionalidad adecuada. Con este artículo comenzamos una sección en la que iremos desgranando algunos de estos aspectos a considerar.

Ajustar el espacio del mobiliario comercial

Un conjunto de estanterías de diseño estandarizado y no ajustable (como el que se puede encontrar en unos grandes almacenes) puede hacer perder hasta 20 cm de longitud por módulo, lo que hace que en un comercio estándar con unos 30 módulos se estén perdiendo 6 metros de lineales, que con 5 alturas en cada módulo supone una pérdida total 30 metros de espacio de exposición. Sin contar los problemas derivados de una distribución incorrecta de alturas, la profundidad del mueble, etc. Esto no significa que el objetivo sea abarrotar todo el espacio disponible con elementos de exposición y venta, pero los espacios libres deben estar tan estudiados como los espacios ocupados, de forma que cumplan también su función de la mejor forma posible creando un ambiente acogedor y formando parte del propio mobiliario comercial. Yendo a aspectos más prácticos hay que tener en cuenta el tipo de artículos que se van a exponer, su ocupación en el mueble, su forma de presentación, su facilidad de acceso, etc. Un mueble que no se ajuste al producto que se quiere exponer en él va a dar lugar a pérdidas de tiempo en la reposición, a que los productos estén muy separados o demasiado juntos, o incluso a que se mezclen o amontonen. Además un producto mal colocado en un estante inadecuado va a generar una sensación desagradable en el cliente potencial y va a frenar su interés en la compra debido a la mala imagen. Es decir, estamos dificultando la labor fundamental de todo comercio, que no es otra que vender. Fotografía de Balaji Dutt compartida bajo licencia CC-BY 2.5

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